La batalla de Covadonga tuvo lugar en el año 718 , en un paraje próximo a Cangas de Onís en la actual comunidad de Asturias, entre los astures de origen celta comandados por Don Pelayo y las tropas de al-Andalus, que según cuentan los cristianos resultaron derrotadas las tropas musulmanes dando de esta manera el comienzo la Reconquista.
Esta visión épica ha sido ampliamente cuestionada, ya que según algunos historiadores, dichas escaramuzas serían una continuación de las rebeliones que lo astures habían mantenido en los siglos anteriores contra la Monarquía Visigoda y, para otros dicha batalla ni siquiera existió.
Las primeras crónicas de dicha «batalla” se escribieron ciento cincuenta años más tarde y atribuyen su invención al rey Alfonso III, quien tuvo problemas para la continuidad de su reinado.
Otros historiadores más recientemente incluso han cuestionado que Pelayo fuera un noble visigodo.
Las crónicas árabes del siglo restaron importancia al acontecimiento. El cronista musulmán, Al-Maqqari, afirma que las huestes de Alqama decidieron retirarse de las montañas astures porque al fin y al cabo allí sólo había “treinta asnos salvajes”, por lo que se preguntaron “¿qué daño pueden hacernos?”Así recordaron en el Al Andalus las escaramuzas de Covadonga.Hecho que siglos más tarde los cristianos denominaron la batalla de Covadonga dirigida por Don Pelayo, que dio inicio a la reconquista.Reconquista que no fue tal ya que simplemente fue una conquista de tierras como cualquier otra que duró ocho siglos a base de escaramuzas. De hecho varios Condes de Barcelona y reyes como Jaume I hicieron lo mismo y jamás se le llamó reconquista.