Cierto que hay youtubers con contenido didáctico que merece la pena verlos.
Un ejemplo de ello son los dos vídeos de aquí abajo.
Es curioso que los dos sean pareja.

Pero la inmensa mayoría son autentica basura humana con el cerebro por madurar, con ideas de parvulario y tan tontos que hasta que no salta la polémica ni se enteran de que sus comentarios son casi delito.
También dramas para adolescentes al más puro estilo Tele5 con cientos de miles de visitas.
Después también están los ultra pijos que se forran gracias a idiotas que quieren ser pijos.
En resumen que por cuatro que merecen la pena al 96 % restante les podrían quitar la monetización de sus cutre vídeos y todo eso que ganaríamos en salud mental para las nuevas generaciones.
De hecho yo personalmente solo meonetizaría los videos de contenido cultural y artístico.
De los tiktokers ya ni hablo.

Esta es mi opinión de mierda del día de hoy.